La Cruz de tela del Convento es una pieza artesanal única que combina espiritualidad, tradición y cariño en cada puntada. Cada cruz está cosida a mano por monjas de clausura, lo que le confiere un carácter profundamente personal y lleno de sentido; no es un producto producido en serie, sino una creación hecha con dedicación y paciencia en un entorno de oración y recogimiento.
Este objeto, ligero y compacto, se presenta con una anilla metálica y una cinta con el logo de la tienda, lo que permite colgarlo en diferentes sitios del día a día: desde puertas y pomos de armarios hasta retrovisores de coche, bolsos o incluso como llavero. Su tamaño aproximado de 9 × 8 cm hace que sea discreto pero significativo, un detalle que invita a la reflexión y a la fe en cualquier lugar donde se coloque.
Lo que hace especial a esta cruz es la historia detrás de su confección: las telas utilizadas en el anverso y reverso han sido cuidadosamente seleccionadas, y cada pieza es cortada y cosida con amor por sor Pilar, continuando un trabajo que antes realizaba la madre Beatriz. Esta continuidad artesanal aporta un valor emocional que va más allá de una simple decoración.
Más allá de su forma y materiales, esta cruz es un símbolo tangible de fe y protección. Puede ser un regalo pensado para momentos significativos como bautizos, primeras comuniones o confirmaciones, pero también es un detalle precioso y lleno de significado para acompañar cada día la vida de quien la recibe o la posee.
